

La autora de este texto ha logrado, con eficaz equilibrio de tono y tratamiento formal, una correcta interrelación entre pintores, poetas y músicos impresionistas, donde el nombre de un Debussy queda perfectamente justificado al lado de un Mallarmé o un Monet.
Cuando en 1874 se realiza la primera exposición impresionista quedan prácticamente señalados los más diversos caminos de la pintura contemporánea. Pero el ámbito de este crucial movimiento no quedará circunscrito a su área específicamente plástica, sino que también extenderá su visión de la existencia al campo de la literatura y la música.
Precisamente, la autora de este texto ha logrado, con eficaz equilibrio de tono y tratamiento formal, una correcta interrelación entre pintores, poetas y músicos impresionistas, donde el nombre de un Debussy queda perfectamente justificado al lado de un Mallarmé o un Monet.
Ficha técnica